BANCO MUNDIAL PREVÉ CAÍDA 20% REMESAS

Opinión Económica
Por Jorge Alfredo Lera Mejía

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El caso mexicano, se considera será el más afectado dentro del grupo de países de América Latina, por lo que se estima que el impacto de la caída sea en el margen piso del 20% hasta cerca del 30%.

Dr. Jorge A. Lera Mejía

BANCO MUNDIAL. CIUDAD DE WASHINGTON, 22 de abril de 2020. Se prevé que en 2020 las remesas caerán marcadamente, cerca de un 20% en todo el mundo, como consecuencia de la crisis económica inducida por la pandemia de COVID-19 y el confinamiento.

La caída proyectada, que será la más abrupta de la historia reciente, se debe en gran parte al desplome de los salarios y el empleo de los trabajadores migrantes, que suelen ser más vulnerables a la pérdida de puestos de trabajo y de salarios durante las crisis económicas de los países que los albergan.

Según las previsiones, las remesas que se envían a los países de ingreso bajo y mediano caerán un 19,7% hasta ubicarse en los USD 445 000 millones, lo que representa la pérdida de un flujo de financiamiento vital para muchos hogares vulnerables.

“Las remesas son una fuente de ingresos vital para los países en desarrollo. La recesión económica actual provocada por la COVID-19 está afectando gravemente la capacidad de enviar dinero a los hogares de origen y por eso es aún más urgente que acortemos el tiempo que llevará la recuperación para las economías avanzadas”,

Se espera que los flujos de remesas se reduzcan en todas las regiones en las que trabaja el Grupo Banco Mundial: la caída más pronunciada se observará en Europa y Asia central (27,5%), seguida de África al sur del Sahara (23,1%), Asia meridional (22,1%), Oriente Medio y Norte de África (19,6%), América Latina y el Caribe (19,3%) y Asia oriental y el Pacífico (13%).

El caso mexicano, se considera será el más afectado dentro del grupo de países de América Latina, por lo que se estima que el impacto de la caída sea en el margen piso del 20% hasta cerca del 30%.

Esta fuerte caída prevista para 2020 se producirá después que las remesas a los países de ingreso bajo y mediano alcanzaron en 2019 la cifra récord de USD 554 000 millones.

Incluso con esta merma, se espera que los flujos de remesas cobren aún más importancia como fuente de financiamiento para estos países, debido a que, según las proyecciones, la inversión extranjera directa (IED) caerá todavía más (más del 35%).

En 2019, las entradas de remesas en los países de ingreso bajo y mediano superaron los volúmenes de IED, lo que constituyó un hito importante para el seguimiento de los flujos de recursos hacia los países en desarrollo.

En el caso mexicano, de acuerdo al ingreso declarado por el Banco de México en marzo de 2020, que superó los 4 016 millones de dólares, un 35,8% más que en marzo de 2019, hace que en el primer trimestre de este año, las remesas ya ocupen el primer lugar de fuente de divisas. Esto motivado también, por la parálisis del sector automotriz, que motivó una caída superior al 80% en esos tres meses.

Según Alberto Ramos, economista en jefe para México de Goldman Sachs, ese récord mexicano se debe a que “Especulamos que quizás sea por temor a un deterioro significativo de las perspectivas de empleo e ingresos en los Estados Unidos, por lo que muchos trabajadores pueden haber capitalizado en un nivel favorable de tipo de cambio para enviar parte de sus ahorros acumulados a México”.

El Banco Mundial estima que en 2021, las remesas se recuperarán y aumentarán un 5,6% hasta ubicarse en los USD 470 000 millones.

Las perspectivas para las remesas siguen siendo tan inciertas como el impacto de la COVID-19 en las perspectivas para el crecimiento mundial y en las medidas implementadas para restringir la propagación de la enfermedad.

En el pasado, las remesas han sido anticíclicas: los trabajadores enviaban más dinero a sus hogares cuando sus países de origen experimentaban crisis y penurias. Esta vez, sin embargo, la pandemia ha afectado a todos los países, lo que genera incertidumbres adicionales.

El promedio mundial del costo de enviar USD 200 sigue siendo alto: en el primer trimestre de 2020 se ubicó en el 6,8%, apenas por debajo del valor del año anterior.

En 2020, se prevé que estos flujos se reducirán un 13% como consecuencia de la merma en las remesas provenientes de Estados Unidos, principal fuente de estos envíos en la región.

La llegada de remesas a América Latina y el Caribe creció el 7,4% en 2019 y alcanzó los USD 96 000  millones, aunque el aumento fue dispar en los distintos países de la región.

En Brasil, Guatemala y Honduras, fue superior al 12% en 2019. En Colombia, Ecuador, Nicaragua y Panamá, las remesas crecieron más del 6%, mientras que las enviadas a Bolivia y Paraguay se redujeron un 3,8% y 2,2% respectivamente.

Se estima que, en 2020, la llegada de remesas a la región se reducirá un 19,3%.

Costo de las remesas: El costo promedio de enviar USD 200 a la región fue de 5,97% en el primer trimestre de 2020. En el contexto de la crisis de la COVID-19, los costos de transferir remesas a la región podrían elevarse debido a las dificultades operativas que enfrentan los proveedores de estos servicios (cierre de agentes y de oficinas, acceso al dinero en efectivo, tipo de cambio, seguridad) y al cumplimiento de las normas contra el lavado de activos y el financiamiento del terrorismo.

Fuente: Redacción online de la edición mexicana de Forbes. 4/05/2020.

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