jueves, 22 de enero de 2026

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Descarta Desarrollo Rural estado de emergencia por gusano barrenador

El titular de la Secretaría de Desarrollo Rural, Pesca y Acuacultura, Antonio Varela Flores, descartó…

Descarta Desarrollo Rural estado de emergencia por gusano barrenador

El titular de la Secretaría de Desarrollo Rural, Pesca y Acuacultura, Antonio Varela Flores, descartó que exista un estado de emergencia en Tamaulipas por la presencia del gusano barrenador, asegurando que la situación está bajo control gracias al trabajo coordinado entre diversas instituciones.

“No, no, no, para nada; está todo controlado, estamos trabajando muy bien”, afirmó.

El funcionario explicó que actualmente se tienen registrados tres casos inactivados y 13 activos, y destacó la labor interinstitucional realizada junto a dependencias y municipios, algunos de los cuales han aportado recursos propios de manera preventiva.

Recordó que en Ciudad Madero, pese a no contar con zona rural, se sostuvo una reunión a finales de diciembre con los presidentes de las tres zonas conurbadas, quienes pusieron a disposición su equipo de trabajo para atender la problemática.

Asimismo, reconoció el apoyo del alcalde de González, Miguel Ángel Zúñiga Rodríguez, quien desde meses antes de detectarse el primer caso dispuso médicos en campo capacitados por la Secretaría, además de financiar cicatrizantes con recursos municipales. “Estamos trabajando muy bien y conteniendo el problema”, subrayó.

Varela Flores detalló que se mantiene coordinación estrecha con dependencias como CPA, Oirsa, Cenasica, así como con uniones ganaderas y asociaciones.

El funcionario enfatizó que no se han registrado pérdidas de ganado por muerte desde que inició el problema hace más de un año en el sureste del país. Recordó que la miasis (gusano en la herida) es prevenible y que “el 80 por ciento de los casos, según las estadísticas, se presentan en el ombligo”.

Por ello, dijo, se trabaja en el sector ganadero para recuperar prácticas tradicionales como la desinfección y cicatrización de ombligos al nacimiento de los becerros. “Si no hay heridas, no hay gusaneras; el trabajo lo tenemos que hacer mucho en campo”, concluyó.