Dr. Jorge A. Lera Mejía.
Tamaulipas vuelve a colocarse en el mapa del turismo nacional e internacional con una estrategia renovada para impulsar el Turismo de Sol y Playa, especialmente en la zona conurbada sur conformada por Altamira, Ciudad Madero y Tampico.
La Secretaría de Turismo del Gobierno del Estado ha trazado una ruta clara: aprovechar la temporada de Semana Santa y Pascua para superar los récords de visitantes alcanzados en años anteriores y consolidar al sur tamaulipeco como uno de los destinos más atractivos del Golfo de México.
La apuesta no es menor. Tras años de esfuerzos por diversificar la oferta turística, el Gobierno estatal por conducto del Secretario de Turismo, Benjamín Hernández Rodríguez, en coordinación con los alcaldes de Altamira, Armando Martínez Manríquez; de Ciudad Madero, Erasmo González; y de Tampico, Mónica Villarreal Anaya, se preparan para recibir a miles de turistas provenientes no solo de la región y de distintas entidades del país, sino también del extranjero: visitantes que llegan desde Estados Unidos, Canadá y América Latina, atraídos por la calidez de sus playas, la hospitalidad de su gente y la creciente seguridad y modernización de la infraestructura regional.
Los preparativos comenzaron desde hace semanas. Se reforzaron los operativos de limpieza, señalización y vigilancia en los principales accesos viales y zonas turísticas; se coordinó el trabajo de Protección Civil, Marina y Policía Estatal, y se lanzó una intensa campaña de promoción en redes y medios tradicionales. Todo apunta a que Playa Miramar —orgullo tamaulipeco y joya turística del Golfo— será el gran centro de atracción, con sus más de 10 kilómetros de costa y su certificación como una de las playas más limpias y seguras del país.
Pero el impulso no se queda solo en el litoral. Tampico se alista también para recibir visitantes en su histórico centro urbano, con el mercado municipal, la Laguna del Carpintero y su malecón renovado como escenarios principales.
Altamira, por su parte, ofrece experiencias ecoturísticas en sus lagunas y parques naturales, el gran impulso de la renovada Laguna del Champayán y la Isla de la Esperanza con su puente flotante, junto la Playa Tesoro, darán un impulso turístico esta semana santa 2026.
En conjunto, los tres municipios trabajan como una sola región turística, ejemplo de coordinación y visión compartida.
Este esfuerzo conjunto refleja un cambio de época en la forma de entender el turismo en Tamaulipas. Ya no se trata solo de atraer visitantes, sino de consolidar un modelo de desarrollo sostenible que beneficie a las comunidades locales, dinamice la economía y proyecte una imagen positiva del estado. Cada visitante representa más que una cifra: es una oportunidad para mostrar la resiliencia y el talento de una región que ha sabido sobreponerse a los retos y reinventarse a través del turismo.
El optimismo del sector es palpable. Empresarios hoteleros, restauranteros y prestadores de servicios reportan altas reservaciones y confían en que la derrama económica superará las metas del año pasado. La estrategia de promoción estatal, apoyada por la conectividad carretera y aérea, apunta a posicionar definitivamente a Tamaulipas como destino de sol, mar y cultura.
La Semana Santa 2026, sin duda, será un termómetro del nuevo dinamismo turístico de la entidad. Más allá de las cifras, lo más valioso será ver a las familias disfrutar con seguridad y alegría, a los jóvenes redescubrir el atractivo de sus propias playas y a los visitantes foráneos llevarse una impresión positiva de este rincón del Golfo que vuelve a brillar con fuerza.










