lunes, 16 de marzo de 2026

Columna Rosa, Sólo para Mujeres, Columnas

“Las manos qué cuentan la historia, Despicadoras Tam.”

Por: Lic. Bárbara Lera Castellanos. En Tamaulipas, la historia de las despicadoras de camarón es…

“Las manos qué cuentan la historia, Despicadoras Tam.”

Por: Lic. Bárbara Lera Castellanos.

En Tamaulipas, la historia de las despicadoras de camarón es también la historia silenciosa de un estado que se sostiene sobre las manos de sus mujeres.

Américo Villarreal Anaya (AVA) y María de Villarreal han encontrado en ellas no solo un sector productivo, sino un símbolo vivo de dignidad, memoria y cultura.

Al acompañar homenajes y representaciones como “Las Despicadoras del Oro Rojo”, reconocen públicamente que el trabajo cotidiano en los despicaderos ha dado forma a la identidad del sur tamaulipeco y a la economía de miles de familias.

No se trata solo de un solo oficio, es una manera de estar en el mundo, de resistir y de cuidar a los suyos.

La mirada humanista del actual gobierno se expresa al entender que estas mujeres no son una nota al pie de la industria pesquera, sino protagonistas de una lucha histórica por la igualdad y el respeto.

María de Villarreal, desde el Sistema DIF, subraya el valor cultural y emocional de sus experiencias, reconociendo sus esfuerzos como parte de una larga cadena de luchas de las mujeres por mejores condiciones de vida.

AVA, por su parte, vincula esa memoria con políticas concretas de apoyo durante la veda y de acompañamiento social, dando un rostro humano a la acción del Estado.

Las "despicadoras" han conquistado logros que van más allá del salario, se han ganado visibilidad, murales, obras teatrales, espacios públicos donde su historia se narra con orgullo.

En Altamira y la zona conurbada, su ejemplo se entrelaza con liderazgos y aliados locales; nombres como el de Armando Manríquez quienes aparecen asociados a iniciativas y gestiones que buscan mejorar las condiciones de estas trabajadoras, recordando que la transformación es siempre un esfuerzo colectivo.

Ambos han brindado múltiples apoyos concretos a las despicadoras de camarón en Tamaulipas, enfocándose en su bienestar durante la veda y más allá.

Ejemplos concretos, AVA entregó más de 2 mil despensas prometidas durante la veda en Tampico, en un evento con la Secretaría de Bienestar Social y Mónica Villarreal Anaya, para respaldar a familias del sector pesquero.

Ofreció 50% de descuento en análisis clínicos para certificación como manejadoras de alimentos (COEPRIS) y compromiso de 100% en tarjetón sanitario, facilitando su inserción laboral.

Impulsó el programa “Lazos del Bienestar” vía DIF Tamaulipas para zonas vulnerables, además de inclusión en Bienpesca federal (hasta 7,500 pesos) y apoyos para mujeres de 60+años.

Además realizó censos personalizados para distribuir beneficios, organizó encuentros para escuchar necesidades y gestionó empleos temporales.

Cabe mencionar que el ejemplo de estas mujeres trasciende los muelles e inspira a otras mujeres a organizarse, a exigir derechos, a transformar la dureza del trabajo en una plataforma de empoderamiento.

En ellas, Tamaulipas reconoce que el futuro también se construye a partir de la memoria de quienes, desde la sencillez de una mesa de trabajo, han hecho historia.