H. Matamoros, Tamaulipas.— “Cada peso donado a la Cruz Roja puede convertirse en una atención médica de calidad, en un traslado seguro o en una vida salvada”, afirmó el presidente municipal de Matamoros, Beto Granados, al encabezar la colecta anual de la Cruz Roja Mexicana, delegación Matamoros.
Durante su mensaje, el alcalde retomó las palabras del gobernador de Tamaulipas, Américo Villarreal Anaya: “Nadie de nosotros es tan pobre que no pueda apoyar, ni tan rico que no podamos necesitar”, e hizo un llamado a funcionarios, servidores públicos y a la población en general a sumarse a esta causa, destacando que “si gana la Cruz Roja, ganamos todos”.
Granados subrayó la importancia de respaldar a una de las instituciones más nobles de la ciudad, la cual diariamente brinda atención oportuna en situaciones de emergencia, contribuyendo a salvar vidas.
Por su parte, el presidente del patronato de la Cruz Roja Matamoros, Mario Ramírez Andrade, agradeció el respaldo de las autoridades y la ciudadanía, al tiempo que enfatizó que las emergencias no avisan y pueden ocurrir en cualquier momento y lugar, por lo que el trabajo de la institución resulta fundamental.
Señaló que, más que una colecta, se trata de impulsar una causa en beneficio de toda la comunidad.
En su intervención, la vicepresidenta de la Cruz Roja, Dolores Ramírez, destacó que cada aportación se transforma en medicamentos, equipamiento, ambulancias y, sobre todo, en esperanza de vida para quienes enfrentan una situación crítica.
Durante el evento, el presidente municipal, Beto Granados, y la presidenta del Sistema DIF Matamoros, Ana Ariceaga de Granados, recibieron un pin como miembros honorarios de la Cruz Roja Mexicana.
Asimismo, se contó con la presencia de damas voluntarias y del equipo de socorro de la benemérita institución.
















