Dr. Jorge A. Lera Mejía.
El fin de semana se dio el banderazo oficial a la temporada de anidación de la tortuga Lora en las playas de Tamaulipas, acto encabezado por el gobernador Américo Villarreal Anaya, acompañado por autoridades ambientales, representantes de la Universidad Autónoma de Tamaulipas (UAT) y organizaciones de pescadores litorales.
Este arranque marca el inicio de uno de los periodos más relevantes del año para la conservación de esta especie emblemática del Golfo de México, catalogada en peligro de extinción a nivel nacional.
Durante el evento, el gobernador destacó que la tortuga Lora, o Lepidochelys kempii, encuentra en el litoral tamaulipeco uno de sus principales santuarios de anidación, con playas como Rancho Nuevo, Tepehuajes, Barra del Tordo, Altamira, Tesoro y Miramar, donde año con año se registran cientos de nidos. Subrayó que el gobierno estatal ha definido como prioridad fortalecer las políticas públicas orientadas al cuidado del medio ambiente, la protección de la biodiversidad y el uso sustentable de los recursos naturales. En este contexto, la temporada de anidación representa una oportunidad para consolidar esfuerzos entre gobierno, academia y comunidades pesqueras.
La UAT participa de manera activa mediante equipos de biólogos, estudiantes y personal técnico que realizan monitoreo, marcaje, georreferenciación de nidos y trabajo de educación ambiental con visitantes y habitantes de la franja costera. A través de proyectos académicos y de extensión, la universidad contribuye al diseño de estrategias de protección, al análisis de datos sobre éxito de eclosión y mortalidad, y al desarrollo de protocolos de manejo para reducir riesgos asociados a la actividad humana, al cambio climático y a los depredadores naturales. Este vínculo universidad–gobierno permite que la toma de decisiones se apoye en evidencia científica.
Por su parte, los grupos de pescadores litorales se han convertido en aliados estratégicos de la conservación, al sumarse a los programas de vigilancia, rescate de hembras desorientadas y reporte oportuno de nidos y ejemplares varados. En coordinación con las autoridades ambientales, los pescadores participan en la delimitación de zonas de anidación, en la regulación de artes de pesca para disminuir la captura incidental y en campañas para evitar el tránsito de vehículos sobre la arena durante la temporada crítica. Este enfoque comunitario resulta clave para conciliar la actividad productiva con la preservación de la fauna marina.
Las acciones anunciadas para la nueva temporada incluyen el reforzamiento de los campamentos tortugueros distribuidos a lo largo del litoral, la ampliación de los recorridos de inspección diurna y nocturna, así como campañas de sensibilización dirigidas a turistas y población local. Entre las recomendaciones principales se encuentran no encender fogatas en la arena, evitar luces intensas que desorienten a las hembras y crías, no manipular ni extraer huevos, y respetar los cordones de protección que delimitan los nidos. Del mismo modo, se insistió en la importancia de reportar a las autoridades cualquier avistamiento de tortugas heridas o atrapadas en redes.
En su mensaje, el gobernador enfatizó que la conservación de la tortuga Lora es también un tema de identidad y de proyección positiva para Tamaulipas, ya que las playas de la entidad han logrado incrementar de manera sostenida el número de nidos y crías liberadas en los últimos años, gracias al esfuerzo conjunto de la Comisión de Parques y Biodiversidad, la UAT, organizaciones civiles y comunidades costeras. Añadió que el reto ahora es consolidar un modelo de turismo responsable y pesca sustentable que valore a la tortuga Lora como patrimonio natural, y no como recurso explotable.
Finalmente, se hizo un llamado a las familias que visitarán las playas en Semana Santa y durante el periodo vacacional de primavera para que se conviertan en guardianes de la especie, respetando las indicaciones del personal de los campamentos y compartiendo información sobre buenas prácticas ambientales. La temporada de anidación que hoy inicia será determinante para seguir aumentando el número de crías que regresan al mar, y con ello, contribuir a la recuperación de una especie que durante décadas estuvo al borde de la extinción.










