martes, 14 de abril de 2026

Columna Rosa, Sólo para Mujeres, Columnas

“Innovación de la tortilla por la UAT y Tamaulipas.”

Por: Lic. Bárbara Lera Castellanos. Imagínate una tortilla de maíz crujiente, humeante, como las que…

“Innovación de la tortilla por la UAT y Tamaulipas.”

Por: Lic. Bárbara Lera Castellanos.

Imagínate una tortilla de maíz crujiente, humeante, como las que tu abuelita te ponía en la mesa con un chorrito de salsa, pero ahora, gracias a un alumno de la Universidad Autónoma de Tamaulipas (UAT), esa delicia cotidiana podría ser más barata y amigable con el planeta.

Se llama José Luis Torres García, un alumno de ingeniería que, con puro ingenio mexicano, descubrió un método para hacer tortillas nixtamalizadas usando muchísima menos agua y energía, de esa forma patentó su fórmula en el año 2023, y desde entonces, es como si hubiera encendido una lucecita de esperanza en el corazón de Tamaulipas.

Tamaulipas es tierra de maíz, de familias que viven del campo y de tortillerías que son el pulmón de cada colonia.

Pero el agua escasea con el cambio climático, y la luz y el gas han subido mucho de precio por diferentes factores como la inflación.

El invento de José Luis reduce el agua en un 70% y la energía en un 50%, según sus pruebas; Eso significa tortillerías que gastan menos, precios que no se disparan y más familias comiendo sin apretarse el cinturón.

Para la economía tamaulipeca, es un aspecto muy positivo ya que se requiere menos importaciones de maíz forrajero, más producción local, más empleos en el agro y mas exportaciones.

Imagina rancheros sonriendo porque su cosecha rinde más, y tortilleros invirtiendo en sus negocios sin endeudarse.

Pero va más allá del dinero, honra la tradición indígena del nixtamal, cuida el agua que es vida para todos, y pone al humano en el centro.

José Luis no es un robot de laboratorio; es un tamaulipeco que vio el sufrimiento de su gente y dijo “yo ayudo”.

Su descubrimiento nos recuerda que la ciencia no es fría: es el calor de hogar, es comunidad unida.

En Tamaulipas, donde la tierra da tanto y pide poco, esta tortilla no solo alimenta el cuerpo, sino que nutre el espíritu de lucha y solidaridad.

!Ojalá más chavos como él cambien el mundo desde su Universidad.

Piensa en las madres que ahorran para la escuela de sus hijos, en los campos revividos por el agua ahorrada, y en un futuro donde la innovación local impulse el orgullo tamaulipeco, generando riqueza compartida y un legado de empatía que trasciende fronteras.