Por: Lic. Bárbara Lera Castellanos.
Rossy Luque de Martínez, presidenta del Sistema DIF Altamira, encarna un liderazgo humanista que prioriza a las familias vulnerables, niños y personas con discapacidad.
Su enfoque, inspirado en la empatía y la acción concreta, transforma vidas al colocar el “corazón por delante”, reconociendo la dignidad inherente de cada persona necesitada.
Rossy impulsa programas que van más allá de la asistencia, como la entrega de apoyos en alimentos, becas educativas y aparatos funcionales, fomentando autonomía e inclusión en cada una de sus acciones.
En un mundo donde la vulnerabilidad acecha, su visión humanista ve en cada beneficiario no solo una estadística, sino una historia de resiliencia.
Este enfoque fortalece comunidades enteras, promoviendo la solidaridad como pilar ético.
Rossy resalta la equidad de género mediante campañas contra la violencia hacia las mujeres, “Puntos Rosas” y talleres que rompen estereotipos en escuelas y colonias.
Participa en convenios estatales para seguridad femenina, empoderando a mujeres altamirenses con orientación jurídica gratuita y habilidades económicas.
Estos esfuerzos equilibran oportunidades, valorando el rol de la mujer como agente de cambio familiar y social.
En abril 2026, Rossy recorrió colonias entregando apoyos directos con su lema “corazón por delante”, impactando a cientos de personas en zonas vulnerables.
Además ofreció la entrada gratuita al parque acuático, atrayendo a 800 personas para recreación familiar inclusiva.
El 14 de abril, en la Mañanera 236, reportó la entrega de un techado en el ejido José María, junto a su esposo, el alcalde Armando Martínez Manríquez (AMM), quien respalda incondicionalmente estas iniciativas resaltando su gran trabajo en equipo.
El apoyo de AMM amplifica su labor, uniendo gobierno y DIF en una sinergia humanista.
Rossy no solo administra recursos; siembra esperanza, demostrando que el liderazgo con empatía genera equidad duradera; Su ejemplo nos inspira hacia un futuro más justo e inclusivo.










