El presidente de la Federación de Industriales de la Masa y la Tortilla, José Enrique Yáñez Reyes, advirtió que, en caso de un desabasto crítico, el gobierno podría recurrir a la expropiación de las industrias harineras, siguiendo el precedente de Lázaro Cárdenas con las petroleras en 1938.
En conferencia de prensa, alertó sobre los riesgos que enfrenta el sector por el alza de insumos y la inestabilidad internacional derivada del conflicto en Medio Oriente y las tensiones comerciales globales.
“Si hay una situación apremiante, un riesgo de que falte la tortilla, se tomarían las harineras. Se les compra, así como lo hizo Cárdenas”, señaló.
El dirigente explicó que, aunque el precio de la tortilla se ha mantenido sin incrementos durante tres años, los costos operativos —refacciones, papel, aceites, salarios y otros insumos— han aumentado de manera sostenida, reduciendo los márgenes de ganancia.
Reconoció que los pequeños establecimientos familiares son los más vulnerables y podrían cerrar si la situación se agrava. Actualmente, los precios oscilan entre 24 y 30 pesos por kilogramo, con Nuevo Laredo como la región más cara.
Finalmente, aclaró que cada industrial fija sus tarifas según la calidad de la harina que utiliza: “Hay quienes usan harina más barata y quienes prefieren harina de mayor calidad para fidelizar a sus clientes. Eso es sano para el mercado”.










