jueves, 16 de abril de 2026

Columnas, Opinión Económica

"PROPUESTA APROVECHAMIENTO GAS SHALE CUENCA BURGOS: AVA Y UAT"

Dr. Jorge A. Lera Mejía Especialista en políticas públicas. Recuperar la soberanía energética desde Tamaulipas…

"PROPUESTA APROVECHAMIENTO GAS SHALE CUENCA BURGOS: AVA Y UAT"

Dr. Jorge A. Lera Mejía
Especialista en políticas públicas.

Recuperar la soberanía energética desde Tamaulipas

La reactivación del debate en torno al uso responsable del gas shale en México —particularmente en la Cuenca de Burgos— representa una oportunidad histórica para recuperar la soberanía energética y fortalecer el federalismo económico desde los territorios productores.

La propuesta de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, de iniciar un proceso de evaluación técnica y científica sobre la viabilidad del fracking controlado, coloca nuevamente a Tamaulipas en el centro de la discusión energética nacional.

Este estado concentra, según estimaciones de la Comisión Nacional de Hidrocarburos (CNH), cerca del 65% de las reservas potenciales de gas natural no convencional del país, equivalentes a una de las mayores cuencas de América Latina.

Sin embargo, durante más de dos décadas la Cuenca de Burgos ha permanecido subutilizada por una mezcla de restricciones regulatorias, falta de inversión, ausencia de infraestructura tecnológica y creciente inseguridad en la región.

Mientras en el lado texano, el yacimiento de Eagle Ford generó un auge de riqueza, empleo e innovación, del lado mexicano el recurso sigue atrapado en la roca madre, sin detonar el potencial energético que podría equilibrar el déficit de gas natural nacional.

La dependencia de importaciones —principalmente desde Estados Unidos— supera ya el 75% del consumo interno, vulnerando la balanza energética y el margen soberano de maniobra frente a futuras crisis internacionales.

Es momento de pasar del diagnóstico a la acción, bajo un modelo científico, ambientalmente responsable y socialmente incluyente.

Tamaulipas dispone de factores estructurales que lo hacen idóneo para encabezar un plan piloto de explotación sustentable del gas shale: una red de ductos activos, infraestructura energética instalada, mano de obra calificada y comunidades con experiencia industrial.

Bajo el liderazgo del gobernador Américo Villarreal Anaya, junto con científicos universitarios respaldados por la Universidad Autónoma de Tamaulipas (UAT) el estado puede fungir como laboratorio nacional para un modelo de transición energética que combine innovación, producción y sostenibilidad.

La participación de investigadores de la UAT resulta estratégica para garantizar un enfoque científico regional en el desarrollo del gas shale. Su conocimiento del territorio, acuíferos y dinámica productiva permite diseñar soluciones sostenibles y pertinentes. Integrarlos fortalecerá la legitimidad social del proyecto y asegurará decisiones basadas en evidencia técnica y compromiso con el desarrollo estatal y bienestar colectivo, además de impulsar formación de talento local especializado futuro.

*Ejes propuestos para el nuevo modelo de aprovechamiento*

1. Marco científico y tecnológico

Conformar un consejo interinstitucional de investigación, integrado por universidades públicas, centros técnicos y organismos ambientales, que establezca lineamientos de extracción con mínima huella hídrica.

Innovaciones recientes han demostrado que el uso de agua reciclada, geles sintéticos y microfracturación controlada puede reducir en más del 70% el consumo de agua respecto al fracking tradicional.

2. Gestión hídrica y protección agropecuaria

La Cuenca de Burgos abarca 19 municipios tamaulipecos, muchos de ellos integrados al corredor agrícola de sorgo, soya y maíz.

Cualquier estrategia de extracción debe subordinar la operación energética a la disponibilidad hídrica regional y al derecho humano al agua. Se propone establecer un sistema de compensación hídrica binacional, en coordinación con la Comisión Internacional de Límites y Aguas (CILA), para garantizar un equilibrio entre la producción energética y la seguridad alimentaria.

3. Política energética de soberanía regional

La explotación racional del gas no convencional debe ir acompañada de un esquema de inversión compartida entre el Estado mexicano, Pemex Exploración y Producción, y asociaciones público-privadas que aporten tecnología bajo supervisión estatal. Los ingresos derivados pueden destinarse a fortalecer la infraestructura local, financiar proyectos de agua potable, riego y conservación de ecosistemas fronterizos, garantizando beneficios directos para las comunidades productoras.

4. Seguridad e innovación social

Burgos no podrá despegar sin restablecer condiciones de seguridad y confianza. La coordinación entre la Guardia Nacional, SEDENA y autoridades estatales debe asegurar zonas energéticas blindadas ante la delincuencia organizada. A la par, la inversión social debe incluir programas de empleo joven, capacitación técnica y desarrollo de proveedores locales para que la riqueza se quede en Tamaulipas.

*Hacia una soberanía energética con responsabilidad ambiental*

Abrir el capítulo del gas shale no significa repetir esquemas extractivos obsoletos, sino construir una política energética del siglo XXI que aproveche los recursos con innovación, seguridad hídrica y consenso social. Tamaulipas tiene los cimientos —reservas, experiencia e infraestructura— para impulsar una transición energética limpia y nacionalista.

Bajo conducción técnica, cooperación pública-privada y vigilancia ambiental rigurosa, la Cuenca de Burgos puede convertirse en el motor que devuelva a México su independencia gasífera y a Tamaulipas, su papel protagónico como eje del desarrollo energético del norte.